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«Tengo 392 años y sobreviví a Hiroshima»

Bonsai

«Tengo 392 años y sobreviví a Hiroshima»

Esta es la historia de uno de los bonsáis más conocidos del mundo… Esta es la historia de cómo se puede tener un alma eterna como Starwood.“Mi nombre es Yamaki y soy el miembro más antiguo de mi familia nipona. He llegado a conocer 6 generaciones de grandes maestros del bonsái. A día de hoy todos me conocen como el Bonsái que sobrevivió a Hiroshima.Tengo savia de Pino Blanco japonés, pero en mis raíces y mis hojas tengo cada una de las lecciones que me transmitieron mis maestros. En especial, Masura Yamaki. Él me enseñó a superar el miedo y convertirlo en valentía. También me enseñó a regalar recuerdos duros con su profunda devoción por el amor y la amistad.

Un 6 de agosto de 1945 a las 8:15 de la madrugada, Enola Gay, el bombardero estadounidense, lanzó la primera bomba atómica sobre mi ciudad natal a tan sólo 2 millas de nuestra casa. Sería el fin de la II Guerra mundial. Masura había construido nuestro jardín tras un gran muro. Gracias a eso, sólo algunos cristales me hicieron rasguños que los años han ido curando. Esto hizo que nuestra familia sobreviviera a la explosión.

 

Desde Japón hasta Estados Unidos

Aún recuerdo el día en que viajé desde Japón a EE.UU. En concreto, al Museo Nacional de Bonsai y Penjing en Washington DC, el que ha sido desde 1975 mi nuevo hogar. Yo formaba parte de los 53 bonsáis que la Asociación Nippon Bonsai regaló como símbolo de amistad y conexión entre las dos culturas.

Mi familia nipona siempre estuvo cerca, incluso venían hasta la capital de EE.UU. Pronto llegaron las nuevas generaciones para presentarse y ver en mí el legado que nuestro abuelo Masura Yamaki les había transmitido con ejemplos y dedicación. Hace poco oí a Felix Laughlin, el presidente de la Fundación Nacional del bonsái decir: “Me parece increíble que Masaru Yamaki pudiese dar un bonsái que no tiene precio, básicamente, a su enemigo y no decir una palabra al respecto”.

Fue ese año en 2001 cuando se dio a conocer mi historia. Un alma eterna marcada por la lucha, la dedicación y el amor de mi familia. Hoy soy el símbolo de paz entre dos pueblos: Japón y EE.UU”.

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